En una conversación en el pódcast cultural Bustle, el actor Colman Domingo, conocido por su papel en Euphoria y su próxima colaboración con Steven Spielberg, compartió recuerdos de su infancia, la evolución de su carrera y el impacto de la serie a nivel global, especialmente entre jóvenes que encontraron en la producción un reflejo de sus propias experiencias y desafíos generacionales. La charla también abordó sus métodos de trabajo, la importancia que el teatro tiene en su vida y su visión de la industria audiovisual internacional.
Domingo manifestó que la nueva temporada de Euphoria le parece tan relevante como las anteriores y subrayó el reto de trabajar con directores como Spielberg, a quienes describe como figuras exigentes y abiertas al intercambio creativo.
Señaló la importancia de disfrutar la serie como un todo y valoró el modo en que la dirección de Sam Levinson brinda material novedoso para el reparto, lo que contribuye a la singularidad del fenómeno que representa la serie en la cultura juvenil.
Durante el encuentro con Bustle, Colman Domingo rememoró su infancia en Filadelfia y su vínculo con la lectura. “La biblioteca era mi refugio, podía pasar horas leyendo o escuchando historias”, evocó. También recordó su primer empleo en una librería, una experiencia que marcó su curiosidad intelectual.
El actor subrayó cómo sus orígenes en West Philadelphia influyeron en su vida y su arte. “Crecí en un entorno obrero. Mi deseo siempre fue que mi mundo exterior reflejara mi universo interno: arte, belleza y alegría”, relató.
Añadió que, con el tiempo, aprendió a valorar la autenticidad: “Con los años, comprendí que lo fundamental es vivir conforme a mis propios términos, apartando las expectativas ajenas”.
La consolidación del elenco de Euphoria fue, según Domingo, un fenómeno generacional. "Muchos de los jóvenes actores ahora son megaestrellas. Nunca imaginé que la serie influiría tanto en la cultura popular", expresó en la charla recogida por Bustle. Elogió a Sam Levinson, creador y director, calificándolo como “uno de los cineastas más inventivos y colaborativos” por su capacidad de desafiar los límites narrativos y ofrecer oportunidades creativas al elenco.
Destacó la importancia de que todos los actores funcionen como protagonistas. “Vengo del teatro donde la lógica es empujar la historia en conjunto. En Euphoria también sucede así“, afirmó.
Domingo reconoció las dificultades que implica la fama repentina. “Cuanta más exposición tienes, mayores son las presiones. Es necesario aprender a proteger la privacidad y gestionar la atención”, concluyó.
Sobre la tercera temporada, Domingo afirmó: “Los primeros episodios preparan lo que ocurrirá al final, así que la serie debe verse en su totalidad”. Planteó incluso que sería ideal estrenar todos los capítulos a la vez. "Cada episodio es casi una película independiente, pero el sentido real surge al llegar al desenlace", manifestó.
Consultado acerca de los personajes, indicó: “Me interesa ver cómo cada uno transita entre su vida pública y privada. El mayor reto es mostrar la humanidad y las contradicciones de cada figura”, compartió en el pódcast de Bustle.
Añadió que, con el paso del tiempo, desarrolló su propio método actoral: “Busco siempre las aristas de cada personaje, incluso si me resultan ajenas”.
En el diálogo con Bustle, Colman Domingo narró cómo su vínculo con directores como Steven Spielberg y Spike Lee fue un eje en su carrera: “Trabajar junto a cineastas como ellos es formar parte del hilo conductor de esta industria. Me enseñaron a conectar mundos y desafiar lo habitual”.
Explicó que el trabajo con directores se basa en una relación creativa horizontal. “Cuando un director sugiere algo, aunque no lo entienda de inmediato, lo intento, porque quizá ve algo que yo no percibo todavía. Pero también sé expresar mis argumentos y llegar a consensos. Sin egos, se consigue el mejor resultado”.
Domingo destacó su papel de unión entre diversas comunidades creativas: “Actúo como un facilitador entre el teatro, el cine, la televisión y el mundo del arte. Por eso organizo encuentros, como cenas previas a la Met Gala, para tender puentes entre distintos universos".
Al abordar su perspectiva profesional, el actor definió la búsqueda de autenticidad como un objetivo constante. "La clave está en que el trabajo sirva a la historia, nunca al ego. Recibo ideas, vengan de quien vengan, si enriquecen la obra", afirmó. Aseguró que estudia y prepara exhaustivamente cada personaje para mostrar su lado más humano.
Domingo mencionó cómo su entorno personal en Malibú se convirtió en refugio. “Construí cabañas y un espacio de estudio porque necesito un lugar para restaurarme y recobrar la calma”. Compartió también que su esposo disfruta de la tranquilidad y encuentra un lazo con sus raíces a través de la literatura rusa.
En el terreno profesional, destacó el privilegio de rodearse de directores que apuestan por el riesgo y la autenticidad, citando como ejemplo al productor teatral Jeffrey Seller: “No copia fórmulas, busca la mejor versión de cada proyecto”, aclaró.



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