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Fecha de publicación: 17 de Agosto de 2026 a las 22:55:00 hs

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Medio: TN

Categoría: ESPECTACULOS

“Moria”, un viaje kitsch a la cabeza de la gran diva barroca del espectáculo argentino

Portada

Descripción: La serie en la que se retrata la vida de Moria Casán es una ficción audaz, pero también polémica.

Contenido: *Se cuentan algunos detalles sobre el argumento de la serie Moria

Cautivante, audaz y polémica. Virtuosa, grotesca e hipnótica. Y sobre todo, disruptiva. Con actuaciones que la elevan a la brillantez y situaciones de la realidad plasmadas en la pantalla con un tamiz kitsch. Moria es una serie que maneja una visualidad muy particular y que está inmersa en un laberinto de emociones complejo de descifrar. Es la versión en biopic de la cabeza de la gran diva barroca del espectáculo argentino que tiene su sello marcado a fuego: el de la reality fiction.

Creada y ejecutada por Javier Van de Couter, la ficción sobre la vida de Moria Casán aparece fragmentada en las diferentes etapas de la controvertida vida de la actriz: de los 70/80 a los 90 y hasta bien entrados los 2000.

En ese orden cronológico, el director hilvana las historias más conocidas de la diva a través de las tres intérpretes que se ponen en su misma piel: la propia hija de Moria, Sofía Gala Castiglione; Griselda Siciliani y Cecilia Roth.

Lejos de estar ausente, Moria Casán está omnipresente en cada episodio del laberíntico camino que se construyó. Pasado, presente y futuro se entrelazan en un único andarivel, intervenidos siempre por su mirada galáctica elevada como una maestra de ceremonias sónica que dirige la orquesta de una especie de existencia cuántica.

La serie de Moria Casán trata, sin medias tintas, sobre la vida de la vedette en los diferentes momentos controversiales que atravesó: la cárcel en Paraguay, las relaciones violentas de las que salió, las viscerales intimidades que tuvo con hombres, su origen particular en el teatro de revistas y la constante rivalidad que protagonizó con su hija.

El director eligió una forma cronológica de mostrar cada instante. Sofía Gala Castiglione tuvo el desafío de ser la primera Moria en aparecer y, por eso, es en la que se depositó toda la era inicial de la diva: desde cómo fue su llegada al espectáculo, su despegue con Alberto Olmedo y Jorge Porcel, la relación con Mario Castiglione y el nacimiento de su hija.

Entre escenas oníricas y sexuales en las que siempre predomina lo orgásmico, ese primer tercio de la vida de Moria da paso a una segunda parte en la que la estrella del espectáculo ya es popular. Comandado por Griselda Siciliani, es acá en donde se desarrolla todo el éxito de la obra Brujas, el histrionismo del “corte de corpiño” de Playa Franka y el gran desembarco como jurado del Bailando por un sueño.

Lentamente, la oscuridad aparece en la vida de Moria con un poco más de énfasis. La serie retrata de una forma grotesca el aspecto más desagradable de las actitudes que tenía Luis Vadalá, una de las parejas más conocidas de la diva y que le trajo más de un dolor de cabeza.

Finalmente, es Cecilia Roth quien toma la batuta de la parte más adulta de la vida de Moria. Ese momento en el que la artista cae en un pozo complicado cuando la detienen en el Paraguay en el contexto de una causa judicial insólita por el supuesto robo de unas joyas que se complica porque le encuentran cocaína para consumo personal.

Además de las actrices, completan el elenco Marco Antonio Caponi, Joaquín Ferreira, María Fernanda Callejón, Rafael Ferro, Gabo Correa, Eugenia Alonso, Olivia Nuss, Leticia Brédice, Micaela Riera, Luis Machín y Hernán Giménez, entre otros.

El realizador Javier Van de Couter, conocido por la película Tesis sobre una domesticación y la serie sobre la vida de Cris Miró, impulsó en Moria todo su expertise en historias en las que la estética transformista aparece en el centro de la escena.

Como el recordado Jorge Polaco hizo con Isabel Sarli en La dama regresa o John Waters plasmó en Pink Flamingos, el realizador le puso su cargada rúbrica kitsch al universo de Casán dominado por la música electrónica, el mundo LGBT y el maquillaje estrafalario.

Con guiños a la cultura popular que ella misma creó con frases como “Si querés llorar, llorá”, “Japaleta” o “¿Quiénes son?”, la ficción recreó muchos de esos momentos casi como un fan service.

Al mismo tiempo, permitió que ocurra la mejor actuación en la carrera de Sofía Gala Castiglione. La actriz se sumergió como nadie en el rol de su propia madre, sin pasarse una milésima del grado de verosimilitud necesario de la Moria Casán más joven. Griselda Siciliani y Cecilia Roth también se destacaron cada una a su manera.

Verdad, ficción y hasta toques de realismo mágico unifican la puesta estrafalaria montada para desmembrar la cabeza de una diva única en una serie disruptiva. Moria Casán es irrepetible y, por eso, su biopic tenía que estar a su altura.

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