Una gigantesca Moria Casán juega con la ciudad de Buenos Aires como si fuera su casa de muñecas, y la imagen, de una belleza luminosa, trasciende la metáfora. Javier Van de Couter es un hombre de teatro, además de actor, guionista y cineasta, y logra levantar un género de ambición puramente informativa para convertirlo en una pieza de calidad, imaginación, coraje y humor.
Moria Casán es, en efecto, una figura única en el panorama artístico del espectáculo argentino. No solo por su talento, que está fuera de discusión, sino por su inteligencia y sobre todo, por su ingenio.
La estrella pertenece a ese cenáculo de figuras que enriquecen el folklore local con frases e ideas que se quedan grabadas en el lenguaje corriente, para siempre.
La serie recién estrenada arrasó de inmediato con el interés y la adhesión del público. Como es lógico recorre su trayectoria desde el tedio de la Facultad de Derecho a la primera línea del teatro de revistas; el rescate de una diosa popular como Rita Turdero, la pantera de Mataderos, la diva que se lleva políticos a la cama, la provocadora que les saca el corpiño a las chicas en la playa, la súbita anfitriona sensible que invita a llorar a sus invitadas, la inesperada actriz de teatro que se convierte en la clave de un éxito histórico, la modesta participante de un concurso de baile y que luego resulta implacable como jurado en el mismo concurso.
Moria no es condescendiente: no elude la complicada relación con su hija, sus tropiezos matrimoniales, su temporada en la cárcel de Paraguay. A propósito: ese tramo es uno de los más conmovedores y significativos de la serie al mostrar quién es quién, cuándo y dónde.
Moria es Sofía Gala Castiglione -deslumbrante como siempre- en su primera juventud, luego es Griselda Siciliani y finalmente Cecilia Roth. Es bautizada “la One” en principio por su reinado en el universo queer y en general por su inamovible vigencia, ya sea como vedette, bailarina, actriz o severa peleadora en los medios contra críticos y colegas.
Un repaso de su carrera evoca buena parte del espectáculo argentino: Carlos A. Petit, Gerardo Sofovich, Carlos Rottemberg, Susana Giménez, Alberto Olmedo, Jorge Porcel y algunos invitados como Fito Páez y muy notablemente Batato Barea.
Todo esto toca la emoción y la memoria del público. Sin embargo, hay mucho más en Moria Casán que su afortunada trayectoria y su activa sexualidad. Como ella misma declara, es su sólida vigencia y su convicción de ser inmortal.
Moria consta de ocho episodios, disponible en Netflix.



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