A poco más de una hora de la Ciudad de Buenos Aires existe un destino donde la tradición gauchesca todavía forma parte de la vida cotidiana. San Antonio de Areco, ubicado a 113 kilómetros de CABA, conserva calles empedradas, antiguas pulperías, talleres de artesanos y construcciones que mantienen el espíritu de los pueblos de campo.
El movimiento turístico puede ser muy importante durante los fines de semana largos: en una de esas fechas, la localidad recibió más de 13.000 turistas y alcanzó una ocupación hotelera del 95%.
Pero además de ser un destino para pasar el día, Areco tiene un reconocimiento que explica buena parte de su identidad.
Uno de los principales atractivos es recorrer el casco histórico, con sus calles empedradas, la plaza principal, edificios antiguos y espacios vinculados con la historia local.
El municipio también ofrece visitas guiadas por distintos sectores del pueblo, entre ellos recorridos por el casco histórico, la ribera del río y los bares, pulperías y almacenes tradicionales.
El recorrido también puede incluir el Puente Viejo, una de las postales más reconocibles de Areco. Fue construido en 1857 y está estrechamente relacionado con la historia del pueblo y con Don Segundo Sombra, la obra de Ricardo Güiraldes.
Otro de los lugares imprescindibles es el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes, ubicado junto al Parque Criollo. Allí se pueden conocer objetos vinculados con la vida rural, como aperos, carretas, vestimentas y utensilios utilizados en otras épocas.
La historia de San Antonio de Areco está estrechamente vinculada con la cultura rural argentina. La localidad comenzó a formarse en el siglo XVIII y todavía conserva buena parte de su arquitectura tradicional y de las costumbres asociadas al campo.
En 2015, el Congreso Nacional declaró a San Antonio de Areco Capital Nacional de la Tradición, en reconocimiento a su vínculo con la cultura gauchesca y a la manera en que mantiene vivas esas costumbres.
También es conocida como la Cuna de la Tradición y cada noviembre celebra la Fiesta de la Tradición, considerada una de las celebraciones criollas más antiguas del país.
La ribera del río Areco es otra alternativa para pasar parte del día. La zona cuenta con espacios recreativos, restaurantes, alojamientos y sectores para disfrutar del paisaje.
También existe la posibilidad de visitar el Parque Criollo Ricardo Güiraldes, donde se concentra buena parte de la propuesta relacionada con las tradiciones gauchescas.
Para quienes buscan una experiencia diferente, las estancias de los alrededores ofrecen actividades vinculadas con la vida de campo. Entre las propuestas aparecen cabalgatas, paseos en sulky, arreo, ordeñe, gastronomía criolla y espectáculos de folklore.
La gastronomía es otro de los motivos por los que muchos visitantes eligen Areco para una escapada.
El destino ofrece asado, empanadas, comidas criollas, platos caseros y propuestas en antiguos almacenes de ramos generales y pulperías.
También es posible combinar la visita con una experiencia gastronómica en una estancia, donde el menú suele estar acompañado por espectáculos de música y danza folklórica.
Leé también: Un pueblo argentino fue elegido entre los mejores del mundo: viven solo 300 personas y está a 86 km de una capital provincial
San Antonio de Areco está ubicado a 113 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires y se llega principalmente por la Ruta Nacional 8.
En auto, el recorrido demanda aproximadamente una hora y media, dependiendo del punto de partida y del tránsito. También hay servicios de ómnibus que conectan la localidad con Buenos Aires y otros puntos de la provincia.


Noticia de TN. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.
Leer en TN ↗
