La clasificación de Independiente Santa Fe en el Estadio Monumental tuvo un sabor a hazaña deportiva pero también a desahogo personal para su entrenador, Pablo Repetto. El conjunto colombiano aguantó la presión, llevó la definición a los penales y eliminó a River de la Copa Sudamericana.
En la previa del cruce, las miradas apuntaban al Millonario como el gran candidato a avanzar, sin embargo pasó todo lo contrario, algo que el DT celebró: “Sabíamos que iba a ser así. Ellos eran los favoritos por muchas cosas. Jugábamos en su cancha, con su gente”, reconoció el uruguayo tras el partido.
Frente a ese contexto, el plan de juego requirió paciencia y orden táctico para resistir los embates. “Sabíamos que por momentos íbamos a tener que defender cerca de nuestro arco, pero mientras pudiéramos estar en partido, siempre íbamos a tener chance”, analizó el estratega.
El momento de mayor tensión llegó en la definición desde los doce pasos, una instancia que traía recuerdos amargos para el entrenador. “Habíamos perdido una tanda de penales para jugar una final y el club también tenía antecedentes. A mí me tocó perder dos finales por penales”, confesó Repetto.
Durante la caminata de los pateadores, el dramatismo se apoderó de su cabeza cuando la tanda se estiró. “Cuando los dos tuvimos las chances para cerrarlo y no se daba, pensé: ‘No puede ser, otra más no’”, relató sobre la angustia que vivió en el campo de juego.
Finalmente, la historia cambio de rumbo en Buenos Aires y el equipo de Bogotá festejó el pase de ronda. “Esta vez estuvo de nuestro lado, merecido por el esfuerzo, porque peleamos y porque lo quisimos durante toda la serie”, sentenció un Repetto aliviado.
Con el pase a la siguiente fase asegurado, el plantel ya dio vuelta la página para enfocarse en su próximo objetivo internacional. Ahora, Santa Fe deberá preparar la estrategia para medirse ante Vasco da Gama en los cuartos de final.


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