Hay historias que empiezan sin grandes planes y terminan mucho más lejos de lo que nadie imaginaba. En Junín, cuatro chicos encontraron en el folclore una manera de compartir su pasión por la música, los caballos y las tradiciones del campo.
Lo que empezó casi como un juego entre amigos y guitarras terminó convirtiéndose en un grupo que ya supera los 60 mil seguidores en redes sociales y que es convocado para tocar en distintos eventos.
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Francisco y Martín Rodríguez, Álvaro Díaz y Patricio Alzari tienen entre 11 y 14 años y forman Los Gurises, un grupo de folclore que nació casi de casualidad durante una visita a la Rural de Palermo el año pasado. Desde entonces, pasaron de cantar entre amigos a subirse a escenarios frente a cientos de personas.
Francisco y Martín, dos de sus integrantes, hablaron con TN sobre los comienzos del grupo, su relación con el folclore y el camino que recorrieron desde aquella primera presentación.
Los cuatro crecieron cerca de las tradiciones del campo. Martín, por ejemplo, estudia guitarra desde los cinco años. Además, los cuatro participan del aparte campero, una disciplina ecuestre que también forma parte de su vida cotidiana.
Fue justamente durante una visita a la Rural de Palermo cuando su pasión por el folclore llamó la atención de quienes estaban allí. “Fuimos a la Rural y empezamos a decir recitados entre los puestos y a todo el mundo le quedó”, recuerda Francisco.
La gente, fascinada, les pedía que siguieran: “Cantaban ‘otra, otra, otra’, así sin parar”, ríe Martín.
El esfuerzo dio frutos cuando, para una entrega de premios durante uno de los días del evento, les pidieron que fueran a tocar al escenario: “Ahí tocamos y nos fue bien, entonces cuando salimos dijimos: ‘Tenemos que armar una banda’”, cuenta Martín.
No tenían nombre pero la idea, tan simple como original, llegó en ese mismo momento: “Como no teníamos nombre y todo el mundo nos decía gurises, quedó”.
De regreso en Junín, la idea empezó a tomar forma. Los cuatro comenzaron a reunirse para cantar, participaron de los fogones del aparte campero y sumaron clases de canto e instrumentos. Cada uno fue encontrando su lugar dentro del grupo: guitarra, bombo y voces.
Al mismo tiempo, intentaron mantener el equilibrio con su vida de chicos: van a la escuela, estudian inglés, hacen deporte y se juntan a ensayar cuando tienen una presentación o deben grabar un video.
Y así, lo que había empezado con cuatro chicos cantando entre los stands de la Rural terminó convirtiéndose en un proyecto que empezó a salir de los fogones y a llegar a escenarios cada vez más grandes.
Uno de los shows que más recuerdan fue el que hicieron en el City Rock de Junín. “Fue como un concierto, había público y se llenó. Pusimos bailarines y presentador, fue un montón de gente”, recuerdan.
También compartieron escenario con algunos de los artistas que admiran, entre ellos el Chaqueño Palavecino, Lázaro Caballero y Nicolás Membriani. Entre sus grandes referentes aparecen, además, Los Nocheros, Los Chalchaleros y Los Manseros Santiagueños.
Para ellos, el folclore es mucho más que un género musical; es una parte de la vida que comparten. Lo disfrutan, lo sienten propio y, sobre todo, lo entienden como una tradición que quieren seguir llevando entre generaciones.
Después de aquella primera presentación, llegó otra sorpresa. La gente no solo quería escucharlos: también quería seguirlos. “Todos nos pedían el Instagram y como no teníamos, después armamos una cuenta y empezamos a subir videos”, cuenta Francisco.
La respuesta fue mucho más grande de lo que esperaban. Con el tiempo, sus videos comenzaron a sumar miles de reproducciones y al cierre de esta nota, la cuenta superó los 60 mil seguidores.
“A nosotros al principio nos daba vergüenza, pero ahora ya está”, destaca Martín. Con el tiempo, la inseguridad quedó atrás. Cantar dejó de ponerlos nerviosos y aprendieron a manejar los momentos entre canción y canción, donde hablan para soltarse un poco más.
Lejos de pensar en detenerse, los cuatro quieren seguir creciendo con la música y sumar nuevas experiencias. Ya escribieron su primera canción propia y sueñan con continuar aprendiendo, tocar en más lugares. “Si fuera por mí, llegamos al Gran Rex”, comenta Martín.
Los Gurises ya tienen próximas presentaciones en la zona y fueron convocados por la Municipalidad de Junín para participar de la Fiesta de la Primavera, uno de los eventos más importantes de la ciudad.
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Aunque todavía tienen mucho por recorrer, no pierden la mirada de chicos que simplemente disfrutan lo que hacen: “Nosotros, cuanto más lejos, mejor”, respondió Francisco cuando les preguntaron a dónde les gustaría llegar.
Por ahora, parecen tener una sola certeza: seguir cantando, tocando y disfrutando el folclore que los unió.




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