Nació en 1980 en Nueva York, hija de un sargento del Ejército de Estados Unidos nacido en Ecuador y de una maestra estadounidense que enseñaba español. Cuando tenía apenas tres años, su familia se mudó a Japón debido al trabajo de su padre. Allí pasó cerca de tres años y, según recordaría tiempo después, se sintió profundamente aislada. En su casa vivía situaciones que la marcaron por siempre. Su padre ejercía violencia física y psicológica contra su madre y también contra ella. “Fui testigo de muchas cosas desagradables”, recordó años después al hablar de aquellos momentos. Su madre relató una escena particularmente dolorosa: “Estaba abajo en la casa y de repente oí un gran golpe. Subí las escaleras y allí estaba mi niña de 4 años. Tenía sangre bajando por el mentón. La levanté y le dije: ‘¿Qué pasa? y ella dijo algo así como que ‘papá quería dormir la siesta y yo hacía demasiado ruido’”. La música fue una de sus formas de encontrar refugio. Durante los años que pasó en Japón, cantaba canciones de Sonrisas y Lágrimas junto a una ventana para encontrar, según recordó, un poco de esperanza. Quien pronto pasó a ser reconocida como “la pequeña niña de la gran voz” comenzó a cantar en público a los seis años, cuando participaba en concursos locales de talentos. A los ocho tuvo una de sus primeras apariciones televisivas, en el programa Star Search. En 1987, cansada de la violencia, su madre tomó una decisión. Se fue con sus dos hijas a la casa de su abuela, en Pittsburgh, y pidió el divorcio. Para la pequeña comenzaba una nueva etapa. En su adolescencia llegó una oportunidad que cambiaría su vida. Se presentó a un casting para integrar la tercera generación de un popular programa infantil de televisión estadounidense, The Mickey Mouse Club. Durante 1993 y 1994 compartió pantalla con otros jóvenes que, con el tiempo, también se convertirían en grandes figuras de la música, el cine y la televisión: Britney Spears, Justin Timberlake, Ryan Gosling y Keri Russell. Su carrera comenzó a despegar y, ya adulta, transformó muchas de aquellas experiencias en canciones. Ganó varios premios Grammy y convirtió su voz en una herramienta para hablar de quienes atraviesan situaciones de violencia y sienten que no pueden hacerse escuchar. En 2023, al recordar su infancia, reconoció que el trauma todavía la afectaba. “Nunca desaparece. Simplemente encontrás la manera de intentar sanarlo”, explicó. Y una de esas formas es ayudar a los demás. “Cuando te encontrás en esas situaciones, madurás muy rápido y te convertís de inmediato en cuidadora y protectora de la persona que está sufriendo. Así que sí, este es mi papel”, dijo. “Todos mis perros son rescatados. Simplemente soy esa persona que quiere ayudar”. Respuesta: la niña de la foto es Christina Aguilera


Noticia de INFOBAE. Consultá la publicación original para conocer sus actualizaciones.
Leer en INFOBAE ↗
