La peregrinación a Luján del último fin de semana dejó muchos momentos emotivos. Uno de ellos, que tomó especial trascendencia en las redes sociales, mostraba a un cura bendiciendo unos rosarios con los colores de Boca. Se trata del Padre Mario Ghisaura, que le contó a TN el detrás de escena de esa escena que sorprendió y conmovió en partes iguales.“Desde que soy párroco, en los últimos años no caminé a Luján, sino que trabajé con los grupos de apoyo, haciendo coordinación y acompañamiento”, explicó.El puesto del “Movimiento La Boca es alegría” lo sorprendió a la altura de la localidad de La Reja. Una persona se le acercó y le pidió que bendijera los rosarios que estaban en el puesto que habían armado. El Padre Mario no dudó: no solo dijo su oración, sino que cerró con un claro “¡Aguante Boca!“. Los responsables del espacio reaccionaron con emoción. ”¡Gracias!“, gritaron. El Padre Mario Ghisaura, sin embargo, no es hincha de Boca. “Soy de Lanús, soy Granate porque soy del barrio”, reveló.Pero, sobre su gesto hacia los fanáticos Xeneizes, aclaró: “Pensé que era fundamental lo que estaban haciendo, lo que simboliza llevar un rosario con mucha memoria, con mucha historia. Hay mucha gente ahí que reza por alguien enfermo, por alguien que está muriendo o que necesita una oración, y me pareció buenísima la iniciativa”. El video de su acción pronto se viralizó y el Padre Mario empezó a recibir una gran cantidad de reacciones. Todas ellas positivas. “Me llegaron un montón de comentarios a mis cuentas personales o de la parroquia, me dicen ‘el cura bostero’”, contó con humor. El religioso mantiene un vínculo inesperado con Boca en la actualidad: es cercano al futbolista Tomás Belmonte, que tuvo sus inicios en Lanús y que actualmente forma parte del plantel que dirige Rodolfo Arruabarrena. La familia del jugador suele concurrir a la parroquia.El Padre Mario Ghisaura reflexionó sobre el valor que tienen la fe religiosa y la pasión por el fútbol, y el vínculo que se puede pensar entre ellas.“Vivir sin fe es ser un muerto vivo, todo cuesta el doble, es ir cuesta arriba. Cuando uno tiene fe, cree, ama y perdona. La fe no es es un súper poder, sino la representación de la vida y la peregrinación a Luján es la representación de la vida: a veces vas quebrado, sabe dios todas las historias que pasaron por ahí. Pero sin pasión, no sirve. Cuando uno pone pasión a las cosas, sea también en el fútbol o en el deporte, eso es lo fundamental. Y si no vivís la fe católica con pasión, es algo accesorio”.En la Parroquia San Pedro Armengol (Avenida Pavón 2448), el Padre Mario Ghisaura participa de un streaming llamado “Católicos en riesgo”, que se emite todos los viernes a las 21.30. “Se trata de hacer desde la parroquia algo distinto, una catequesis distinta”, planteó. Y agregó: “Se trata de ir al hueso de las cosas y que el evangelio se entienda: Jesús hablaba muy sencillo, pero la iglesia como comunicadora ha fallado y tenemos que repensar la manera de comunicar”.“La iglesia a veces se encierra en gestos o palabras que no se entienden. Este es un stream dedicado a todas las personas que no tienen idea de qué es la oración, que el mundo las tira para abajo. Ya hicimos tres programas con temas como la libertad o el miedo, están apuntados a personas que no están dentro de las parroquias”, cerró el religioso, que también comparte sus enseñanzas a través de las redes en la cuenta de Instagram factocatólicopmg.
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