Tres ciudadanos iraníes comparecieron este martes ante un tribunal del Reino Unido, acusados de espiar por encargo de la inteligencia exterior de Irán con el fin de preparar un ataque contra periodistas disidentes radicados en Londres. Mostafa Sepahvand (41 años), Farhad Javadi Manesh (46) y Shapoor Qalehali Khani Noori (57) se presentaron ante el Tribunal de la Corona de Woolwich acompañados de intérpretes y se declararon inocentes de los cargos que enfrentan, imputados en virtud de la Ley de Seguridad Nacional británica, normativa creada para enfrentar amenazas provenientes de Estados extranjeros. Los tres nacieron en Irán, aunque residían en Londres al momento de su detención. El fiscal Bill Emlyn Jones relató ante el jurado que los acusados vigilaron a trabajadores de Iran International, un canal de televisión en persa crítico con el régimen iraní y calificado por Teherán como organización terrorista. Según su exposición, el trío reunió información sobre al menos dos periodistas del medio entre agosto de 2024 y febrero de 2025, lapso en el que recorrió domicilios vinculados a distintas personas y dejó registro de esas visitas mediante fotografías y videos. Ninguno de los procesados niega haber estado en esos lugares ni haber producido ese material; la controversia del juicio pasa por las razones que explicarían esa conducta. Eliminar las voces hostiles o críticas se ha convertido, de hecho, en una política habitual de la República Islámica de Irán, sostuvo el fiscal durante la audiencia. Añadió que la intención final era que uno o varios de los señalados sufriera actos de violencia grave, como represalia por sus críticas al régimen y con el propósito de disuadir a otros de manifestarse en igual sentido. Respecto de sus motivos, los acusados difieren entre sí. Sepahvand admitió conocer la naturaleza de su colaboración con Teherán, aunque argumentó haber actuado bajo coacción y por temor. Manesh y Noori, en cambio, sostienen que ignoraban el verdadero propósito de las tareas que realizaban. El Ministerio Público rechazó la explicación de Sepahvand, a la que calificó de “falsa”, y lo presentó como un colaborador que se ofreció de manera voluntaria a cambio de 150.000 libras esterlinas (200.000 dólares) y de la posibilidad de que se revisara una condena previa por robo dictada en su contra en Irán. Como prueba de cargo, se difundió ante el jurado la transcripción de una nota de voz atribuida a Sepahvand, en la que se quejaba de la escasa calidad de los datos que le entregaban sus “pagadores en Irán” para localizar a sus blancos, sin aludir en ningún momento a presiones o intimidaciones. En ese audio se lo citó diciendo: “Si la persona (el objetivo) está dentro (del domicilio), ellos (sus pagadores) pagan las 150.000 libras y yo acabo con él o ella”, frase a la que sumó que se trataba de un “negocio perverso”. Según la acusación, a Sepahvand se le había reservado el papel de concretar un eventual atentado, mientras que sus dos compañeros habrían cumplido una función de rastreo orientada a que terceros ejecutaran ese tipo de agresiones. Entre los objetivos del grupo también figuró Kambiz Hosseini, periodista y satírico político que, según se supo con anterioridad, ya había recibido amenazas de agencias de inteligencia iraníes. Registros de telefonía móvil ubicaron a los tres hombres cerca de su domicilio. La lista de señalados se completó con Mojtaba Pourmohsen, periodista del mismo medio y reconocido además como poeta y escritor, y con el abogado Jonathan Turner, fundador del grupo UK Lawyers for Israel. El juicio transcurre en un clima de tensión creciente entre el Reino Unido e Irán, país al que la fiscalía atribuyó ataques reiterados contra disidentes dentro y fuera de su territorio. Se estima que las audiencias en el tribunal se extenderán por hasta seis semanas. (Con información de AFP y Reuters)

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