Hugo Oscar Báez, de 55 años, puso en venta una carta que recibió de un soldado de Malvinas en 1982, cuando tenía 11, y cursaba séptimo grado en una escuela de San Javier. La conservó durante 44 años, pero hoy atraviesa una difícil situación económica que lo llevó a desprenderse del recuerdo.Báez trabajó como chofer en una empresa de colectivos y luego, se dedicó a la venta de mercadería. Leé también: Un veterano de Malvinas recuperó una carta que escribió en las islas y que iba a ser subastadaActualmente, necesita dinero para afrontar gastos relacionados con sus hijos y el alquiler. Además, el año pasado fue víctima de una estafa que agravó sus problemas económicos y su situación lo obligó a tomar una medida drástica. Por eso decidió ofrecer la carta a un posible comprador, pese al significado que tiene para él.La misiva fue escrita por Mario Luis Ponce, integrante del Regimiento de Infantería 25, y enviada a la escuela donde estudiaba Báez. De unas 60 cartas enviadas a los soldados destinados en las islas, solo cuatro recibieron una respuesta.En 1982, distintas escuelas argentinas promovieron el intercambio de cartas entre estudiantes y soldados que participaban de la Guerra de Malvinas. Los alumnos escribían desde sus aulas y algunos recibían respuestas desde las islas. En la Escuela 109 “Juan Tironi” (San Javier, Misiones), donde estudiaba Hugo Oscar Báez, una profesora animó a los alumnos a “escribir palabras de aliento” para los combatientes. Tiempo después, unas de las cuatro cartas que fueron respondidas estaba dirigida al estudiante Hugo Báez y decía lo siguiente: Estimado Hugo: Futuro soldado, mil gracias por tu aliento y tu espíritu que, desde muy pequeño, te sientes como nosotros.Estudia mucho, obedece a tus padres y maestros y saldrás triunfante en todo campo de batalla. Con mucha fe en Dios, saldrás adelante. Los tenemos presentes en cada instante. Sin más, tu soldado amigo. Con el paso de los años, la carta adquirió un gran significado histórico por haber sido escrita durante el conflicto del Atlántico Sur.“Tiene un valor emocional muy importante para mí”, aseguró Báez, que también fue soldado durante un año y medio, como parte del servicio obligatorio, en el Batallón 5 de Infantería de Marina en Río Grande. Es una decisión difícil para él y su familia. “Mis hijos no quieren que la venda, sobre todo por lo que estamos viviendo ahora”, agregó en diálogo con TN.Leé también: Volvió a las Islas Malvinas después de 44 años, encontró el lugar donde combatió y cumplió una promesa que tenía pendienteSin embargo, después de más de cuatro décadas de haber recibido la respuesta, se vio forzado a ponerla a la venta. “Hace casi un año, le vendí una mercadería a un hombre y desapareció. Eran todos los ahorros de mi vida. Desde entonces, fui aguantando, hasta que toqué fondo y no encontré otra forma de salir”, lamentó. Aunque está decidido, buscaba una última aprobación para seguir adelante. Hace cuatro años, Báez logró contactar a Mario Luis Ponce y supo que vivía en Villa María, Córdoba, con su familia, y se había recibido de kinesiólogo. Pero no pudo volver a hablar con él. “Cuando me pasó esto, le escribí, pero ya no pude localizarlo. Le quería avisar que iba a vender la carta”, señaló.Este tesoro es la última vía para saldar las deudas acumuladas. “Realmente necesito venderla”, pidió. Con colaboración de Lola Blasco.
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