Alejandra Maglietti contó que quisieron estafar a su papá. En redes sociales, la panelista dio detalles de la modalidad y expuso los chats. “Están pidiendo plata con este teléfono haciéndose pasar por mi hermana”, escribió la modelo junto a la imagen en la que mostró el número desde el que contactaron a su papá. Luego compartió las capturas de la conversación en la que un estafador se hizo pasar por Giuliana para pedir dinero.“Hola pa, se me rompió mi celular voy a estar usando este número mientras”, le escribió la persona en cuestión. Y continuó: “Necesito pedirte un favor. Traje mi celular a arreglar y tengo que pagar el arreglo y tengo mis cuentas en el celu roto, me prestás transferencia?”.Sin embargo, el hombre desconfió de inmediato y no cayó en la trampa. “No seas tan burra. Mi hija no escribe así”, retrucó.La reacción provocó risas en la panelista, que acompañó la captura con una frase irónica: “Mi viejo contestándole al intento de estafador”.Además, Maglietti aprovechó la situación para reflexionar sobre este tipo de engaños y planteó una pregunta a sus seguidores: “¿Qué nos produce esto? ¿Bronca? ¿Gracia? ¿Indiferencia?”.A mediados de agosto, Alejandra Maglietti habló de las amenazas de muerte que recibió para su hijo Manu, luego de realizar un descargo en redes sociales por una situación que atravesó con un vecino y su perro pitbull.En diálogo con Infama (América), la panelista explicó: “Tuve como un tema con un vecino al que hace bastante tiempo le pedimos que, por favor, cuando está en espacios comunes, le ponga bozal al perro”.“Es un tema del que venimos hablando hace un tiempo con mamás del edificio. Y justo me lo encontré en el ascensor sin el bozal y me enojé, entonces hice un descargo en Twitter”, expresó. Y lamentó: “No sé para qué, porque fue una mala idea”.Luego, lamentó que el hecho cobrara más relevancia de la que esperaba: “A partir de eso, algunos portales comenzaron a levantar la noticia y el título como que llamaba un poco a la agresión, porque no era exactamente lo que yo había querido plasmar o decir”.“Yo no estoy en contra de los perros de ninguna raza. Lo que yo quiero es que quien tiene perros de determinada raza, que está establecido dentro de la ley 4078, usen el bozal, nada más”, aclaró. Y remarcó: “La ley establece que hay 18 razas, una de ellas es el pitbull, use bozal en espacios públicos y en espacios comunes de un edificio”.Sin embargo, su descargo generó algo inesperado: “A partir de eso empecé a recibir un montón de amenazas a través de los mensajes privados de Instagram. Cuando las leí me recontraangustié. La pasé horrible, muy mal”.“Y una de ellas era puntualmente en referencia a mi bebé. Y me dejó angustiada, no podía dormir. Todavía estoy un poco como agotada de la noche que pasé de no poder dormir... Se me cruzaron un montón de cosas por la cabeza, no estoy acostumbrada a ese nivel de violencia. No sé qué está pasando, que una cosa así puede desatar semejante nivel de agresión”, lamentó.A modo de cierre, advirtió: “Obviamente, voy a hacer la denuncia como corresponde”. “Pero el mal trago ya está, ya lo pasé y la verdad fue horrible, la pasé muy mal”, concluyó.
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