Lejos de los estudios de Hollywood, el actor Mark Ruffalo convirtió una antigua granja lechera de más de 20 hectáreas en un refugio agrícola orientado a la vida rural y la defensa ambiental. La propiedad, situada en Callicoon, en el norte del estado de Nueva York, combina una huerta familiar, cultivos, paneles solares y campos destinados a la producción de heno. El actor vive allí con su esposa, Sunrise Coigney, y sus tres hijos. La familia compró el terreno como una casa de descanso, aunque con el tiempo decidió instalarse de forma permanente. La finca se encuentra en la región de las montañas Catskill, una zona que en los últimos años quedó en el centro del debate por los proyectos de extracción de gas mediante fracturación hidráulica, conocida como fracking. Una antigua granja lechera convertida en hogar familiar La propiedad tiene unos 50 acres (20 hectáreas) y conserva elementos de su pasado como granja lechera. La casa principal mantiene vigas y partes de la construcción original, levantada hacia fines del siglo XIX. También cuenta con un granero, una casa de huéspedes y espacios de cultivo. Ruffalo explicó a NOWNESS, plataforma de video de origen belga, que la decisión de vivir en el norte de Nueva York estuvo ligada a una búsqueda de simplicidad. La rutina del lugar se aleja de la dinámica urbana: el actor se ocupa de tareas de mantenimiento, utiliza un tractor John Deere de la década de 1950 que ya estaba en el terreno cuando lo adquirió y ha contado que todavía aprende sobre agricultura. Huerta, frutillas silvestres y campos destinados al heno El terreno cuenta con un jardín de vegetales para uso doméstico y con campos altos donde crecen frutillas silvestres. La familia las cosecha para su propio consumo, según informó Modern Farmer, revista especializada en agricultura. En las zonas bajas, Ruffalo arrienda parcelas a productores vecinos que las utilizan para cultivar heno. El actor también manifestó su intención de incorporar ovejas, con el objetivo de mantener los campos mediante pastoreo. La producción de alimentos para la familia, el aprovechamiento de los cultivos espontáneos y el uso agrícola de una parte de los terrenos forman parte de un modelo doméstico que el intérprete vincula con una menor dependencia de las grandes ciudades y con el cuidado de los recursos locales. Paneles solares y cultivo orgánico contra los combustibles fósiles La transformación de la propiedad incluyó la instalación de paneles solares y la adopción de métodos de cultivo orgánico. Esas decisiones están asociadas a la defensa que Ruffalo hace de las energías renovables y a su crítica a la explotación de combustibles fósiles. El fracking, la amenaza que impulsó la transformación del lugar La cercanía de la propiedad con el área de explotación del yacimiento Marcellus Shale fue uno de los factores que impulsaron su activismo. Desde 2008, empresas gasíferas buscaron desarrollar proyectos de fracking en partes del estado de Nueva York, una técnica que emplea agua, arena y compuestos químicos a presión para extraer gas de formaciones rocosas. Ruffalo se involucró después de visitar Dimock, en Pensilvania, donde conoció denuncias de vecinos por la contaminación de pozos de agua. En una entrevista con Earthjustice, organización legal ambiental de Estados Unidos, afirmó que observó una falta de respuesta de organismos estatales y federales ante esos casos. “Sentí que era lo correcto alzar la voz”, sostuvo el actor al explicar su decisión de participar en la campaña contra esa técnica. También popularizó el uso de un pin azul asociado a Water Defense, organización dedicada a la defensa del acceso al agua potable. De la granja a la movilización: el activismo ambiental de Mark Ruffalo El actor cofundó en 2013 The Solutions Project, una organización que respalda iniciativas comunitarias para impulsar sistemas energéticos basados en fuentes renovables. Su actividad pública incluye campañas, encuentros con legisladores y acciones de concientización sobre los efectos de la industria energética en el agua y la salud de las comunidades. La movilización de ambientalistas, residentes y figuras públicas tuvo uno de sus principales resultados en 2014, cuando el estado de Nueva York prohibió la fracturación hidráulica con agua. Ruffalo participó en acciones y audiencias durante ese proceso, que tuvo a Catskill y al sur del estado entre sus áreas de mayor tensión. Sin embargo, la discusión no quedó cerrada. En febrero de 2024, legisladores y activistas promovieron una iniciativa para impedir que la industria utilizara dióxido de carbono comprimido como alternativa para extraer gas, ante el riesgo de que esa modalidad quedara fuera de la prohibición vigente. Un modelo personal, con tensiones en la comunidad rural Durante una conferencia de prensa en Albany, Ruffalo definió ese método como “experimental y peligroso”. Su posición genera adhesiones y críticas en la comunidad rural: algunos vecinos valoran que haya dado visibilidad nacional al tema, mientras otros cuestionan que la oposición a la explotación gasífera limite oportunidades económicas para propietarios de tierras. La granja de Callicoon como referencia concreta de su discurso ambiental La granja de Callicoon se transformó en una referencia concreta de ese discurso. El lugar reúne generación solar, producción agrícola de pequeña escala y preservación de un entorno rural en una región atravesada por disputas ambientales. La defensa del agua, de todos modos, se mantiene como el eje de su intervención pública. Para Ruffalo, la vida en su granja y su activismo forman parte de una misma decisión: proteger el entorno en el que crecen sus hijos y sostener alternativas a los combustibles fósiles.




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