Nueva York encabeza el ranking de las ciudades con más ratas de Estados Unidos por segundo año consecutivo, seguida de Los Ángeles y Filadelfia, según datos de 2025 de la empresa Terminix basados en más de 300 sucursales propias. Houston se incorporó por primera vez al top 5, mientras que Detroit irrumpió en el top 10 desplazando a otras ciudades históricamente presentes en la lista. El informe de Terminix —filial de Rentokil, con sede en Memphis, Tennessee— mide la actividad de roedores a partir de la frecuencia con la que los residentes contrataron servicios de control de plagas en sus zonas de cobertura durante 2025. Las ciudades con mayor demanda encabezan el listado, que incluyó por primera vez a Detroit en el décimo puesto, ciudad donde las denuncias vecinales por plagas de roedores datan al menos de 2023. Detroit entró al top 10 por primera vez y despierta el debate sobre demoliciones La inclusión de Detroit en el top 10 no sorprende a quienes siguen de cerca la política sanitaria de la ciudad. En un memorándum interno de 2023, la entonces presidenta del concejo municipal Mary Sheffield dejó registro de que los residentes habían señalado la plaga de roedores como una de sus principales preocupaciones durante una reunión comunitaria. “Muchos edificios en demolición se convierten en hogares para infestaciones de ratas”, escribió Sheffield, según documentos obtenidos por Fox News Digital. Detroit ingresa al ranking un puesto por encima de donde se encontraba el año anterior (11°), lo que refleja un deterioro en las condiciones de control de roedores en la ciudad. Tras Detroit en la lista aparecen Hartford, Atlanta, Baltimore, Tampa y Sacramento, que completan los primeros 15 puestos. Las mismas tres causas explican por qué estas ciudades concentran el problema Terminix identificó tres factores comunes en todas las ciudades del ranking: poblaciones densas, abundancia de fuentes de alimento y múltiples espacios donde los animales pueden refugiarse y reproducirse. Las grandes concentraciones urbanas generan volúmenes considerables de residuos orgánicos, mientras que callejones, parques, alcantarillas y edificios antiguos ofrecen condiciones ideales para que los roedores se establezcan. Las temperaturas extremas también inciden: tanto el calor como el frío intensos empujan a ratas y ratones hacia el interior de los edificios, lo que eleva la probabilidad de que entren en contacto con viviendas y locales comerciales. Este ciclo se repite con mayor intensidad en ciudades del norte y el centro del país, donde las variaciones térmicas son más pronunciadas. Las 10 ciudades con más roedores en 2025 El ranking completo de Terminix ubica a los siguientes lugares: El East Village de Manhattan registra un aumento del 37% en avistamientos mientras la ciudad mejora A contramano de la tendencia general, el barrio del East Village en Manhattan experimentó un aumento del 37,6% en las denuncias de avistamiento de ratas entre enero y julio de 2026, respecto del mismo período del año anterior: pasó de 218 a 300 reclamos, según datos del sistema 311 revisados por New York Post. El dato contrasta con la caída del 23% en los avistamientos registrada a nivel ciudad en el mismo lapso —de 12.017 a 9.023 denuncias—, lo que hace del East Village una anomalía dentro de un panorama general que mejora. El portavoz del Departamento de Saneamiento, Vincent Gragnani, atribuyó el incremento a tres puntos conflictivos específicos: la Segunda Avenida entre las calles East Seventh y St. Mark’s Place; la calle East Fifth entre Cooper Square y la Segunda Avenida; y la calle Broome entre Ludlow y Orchard. Las denuncias en Broome Street aumentaron un 400% respecto de 2025, según el organismo, que además señaló que varias direcciones en East Fifth y Broome posiblemente reflejen problemas al interior de los edificios. El East Village y el resto del Community Board 3 —que abarca también el Lower East Side, Two Bridges y sectores de Chinatown— fueron declarados “zona de mitigación de ratas” en 2022, lo que supuso mayores inspecciones y operativos de exterminio. A pesar de ello, la zona sigue acumulando bolsas de residuos negras apiladas en la vereda para su recolección, a diferencia de otras áreas de Manhattan donde el proceso de “contenedorización” avanzó con más rapidez. La política de contenedores de basura ya mostró resultados pero no alcanza El 70% de los residuos de la ciudad de Nueva York ya debe depositarse en contenedores sellados, pero el 30% restante —proveniente de edificios residenciales de alta densidad— aún queda fuera de esa obligación, según Gragnani. La mayoría de los reclamos del Community Board 3 proviene de edificios con más de 10 unidades, que por el momento están exentos de las normas del Departamento de Saneamiento (DSNY). La ciudad prevé que para 2031 la totalidad de los residuos esté contenida. Chad Gore, entomólogo y director técnico de mercado de Terminix, señaló que el caso de Nueva York ofrece una lección concreta sobre gestión de residuos: desde que la ciudad exigió el uso de contenedores seguros para los residuos en la vía pública, los técnicos de la empresa registraron menos avistamientos de roedores y calles más limpias en los sectores residenciales atendidos. “Es un ejemplo claro de que la gestión adecuada de los residuos es esencial para el control de las ratas”, afirmó Gore. El alcalde Zohran Mamdani no designó un nuevo “zar de las ratas” tras la partida de Kathleen Corradi —nombrada por el ex alcalde Eric Adams—, en parte porque la caída generalizada en los avistamientos redujo la urgencia política del tema. Adams también había creado una agencia específica para continuar el combate contra los roedores, pero Mamdani anuló esa orden ejecutiva. De los 58 community boards (juntas comunitarias) de la ciudad, 49 registraron una disminución en los avistamientos de ratas en 2026, con el Community Board 6 de Manhattan —que comprende Gramercy Park y Murray Hill— a la cabeza, con una baja del 54,75%. Los primeros síntomas de infestación y cómo prevenirlos Gore indicó que los excrementos suelen ser la primera señal de presencia de roedores en una vivienda. “Los dejan con bastante frecuencia, por lo que se convierte en una señal rápida de que hay que actuar”, afirmó el especialista en declaraciones a Terminix. Otros indicios habituales son marcas de mordeduras en el embalaje de alimentos, cables o molduras roídas, manchas de orina en cajones y estantes, huellas en el polvo y materiales de anidación como papel o cartón masticado. Las consecuencias de una infestación van más allá del daño estructural: los roedores pueden contaminar alimentos y superficies, y sus excrementos contienen bacterias y parásitos potencialmente peligrosos para la salud humana. Para reducir el riesgo, Terminix recomienda sellar grietas en cimientos, puertas y ventanas con materiales resistentes, almacenar alimentos en recipientes herméticos, eliminar restos de comida con rapidez y mantener los espacios de almacenamiento ordenados para evitar sitios de anidación.







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