En una extensa jornada, los alegatos de cierre de las querellas en el juicio por la muerte de Diego Maradona dejaron al descubierto las diferencias entre las estrategias de los abogados que representan a sus familiares. Aunque todos buscan que se determinen las responsabilidades por la muerte del exfutbolista, no coincidieron en la evaluación de la conducta de algunos de los acusados.Uno de los principales contrapuntos apareció alrededor del rol del psicólogo Carlos Díaz. Mientras que Félix L’Infante, abogado de Jana Maradona, y Pablo Jurado, representante de las hermanas de Diego, pidieron su absolución, el equipo de Fernando Burlando, a cargo de la querella de Dalma y Gianinna, sostuvo que debía ser condenado por homicidio culposo.La diferencia quedó expuesta durante los alegatos y tuvo un momento de tensión cuando Jurado anunció que no formularía cargos contra el psicólogo. Gianinna se agarró la cabeza y lloró, mientras que Dalma reaccionó mirando con asombro la decisión.Durante su alegato, Jurado sostuvo que Díaz, por su formación profesional, no estaba en condiciones de advertir la gravedad del cuadro clínico que atravesaba Maradona.“Díaz era el psicólogo de Maradona. Pudo haber detectado síntomas del paciente. Pero es cierto que siendo psicólogo no puede detectar la gravedad de las circunstancias. Por esas razones no formularé cargos contra él”, argumentó.El abogado también pidió la absolución de Pedro Di Spagna, el médico convocado por Swiss Medical para realizar visitas a la casa de Tigre donde el Diez cumplía una internación domiciliaria. En ese punto, explicó que se alineaba con el planteo de la Fiscalía.Un día antes, L’Infante había llegado a la misma conclusión sobre Díaz y Di Spagna. En el caso del psicólogo, sostuvo que aunque intervenía en distintos aspectos de la vida de Diego, tenía escaso poder de decisión sobre las cuestiones vinculadas a la medicina.Leé también: Juicio por la muerte de Maradona: la fiscalía pidió 12 años de cárcel para Leopoldo Luque y 8 para Agustina CosachovDe esa manera, los representantes de Jana y de las hermanas de Maradona coincidieron en no acusar al psicólogo, aunque el planteo contrastó con la reacción de las hijas mayores del exfutbolista.La posición del equipo de Burlando fue completamente diferente. Durante los alegatos de la querella de Dalma y Gianinna, el abogado Fabián Améndola cuestionó la actuación de Díaz y sostuvo que había colaborado con las decisiones que afectaron la atención médica de Maradona.“Díaz propuso limitar los controles de enfermería a la medicación, y fue quien dispuso que las hijas no puedan concurrir a visitar a su padre”, afirmó. También le atribuyó responsabilidad por el aislamiento del astro durante la internación domiciliaria en la casa de Tigre.Por esos motivos, pidió que el psicólogo sea condenado por homicidio culposo. Así, la querella de Dalma y Gianinna se diferenció de las posiciones de L’Infante y Jurado, que consideraron que no correspondía formular una acusación penal contra él.El contraste no se limitó a Díaz. Durante su exposición, Améndola también confirmó que la querella desistiría de la acusación contra Pedro Di Spagna, en línea con el planteo de la Fiscalía y con los pedidos de absolución formulados por los otros abogados.Las distintas estrategias también quedaron reflejadas en las penas solicitadas para los demás acusados.Jurado pidió 8 años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque y la psiquiatra Agustina Cosachov, además de 10 años de inhabilitación para ejercer la medicina para ambos. Para Nancy Forlini, coordinadora de Swiss Medical, solicitó 10 años de prisión y los mismos años de inhabilitación.En cambio, para Mariano Perroni y Ricardo Almirón, acusados por homicidio culposo, reclamó 3 años de prisión y 6 años de inhabilitación profesional para cada uno.Burlando, por su parte, sostuvo que los profesionales que tenían a su cargo la salud de Maradona conocían las señales de alarma y no tomaron las medidas necesarias para evitar su deterioro. Durante su alegato, el abogado sentenció: “Podemos decir con autoridad que Maradona fue asesinado”.La querella pidió 15 años de prisión para el neurocirujano Leopoldo Luque; 12 años para la coordinadora de la internación domiciliaria, Nancy Forlini; y 10 años para la psiquiatra Agustina Cosachov. Para los tres, solicitó además una inhabilitación de 10 años para ejercer la medicina y los consideró responsables del delito de homicidio simple con dolo eventual.En tanto, reclamó una pena de 5 años de prisión y 10 años de inhabilitación para el psicólogo Carlos Díaz, a quien acusó de homicidio culposo. Para el enfermero Ricardo Almirón pidió 4 años y 10 meses de prisión, mientras que para el coordinador de enfermeros Mariano Perroni solicitó 4 años y seis meses. En ambos casos, también planteó la inhabilitación profesional por el doble del tiempo de la condena.Por último, la querella adhirió al pedido de absolución del médico clínico Pedro Di Spagna, en línea con lo solicitado por el Ministerio Público Fiscal la semana pasada.
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