Un niño desconocido irrumpió en una cita del codirector de La Sirenita y, sin saberlo, plantó la semilla de una de las secuencias musicales más recordadas de Disney. Ron Clements relata el episodio en sus memorias recién publicadas y revela, en exclusiva para People, escenas eliminadas y decisiones de guion que los seguidores del clásico de 1989 desconocían hasta ahora. En Making Disney Magic… from a Mermaid to Moana, publicado por Random House Worlds y disponible en librerías desde el 13 de octubre, Clements recuerda una velada en la cafetería Ships Coffee Shop de Los Ángeles. Había salido a tomar un postre con una mujer cuando un niño se acercó a su mesa sin previo aviso. “Mientras comíamos, un niño pequeño, rechoncho y bastante peculiar, se acercó a nuestra mesa y nos miró fijamente durante un rato incómodo”, cuenta el director, de 73 años, en el libro. “Luego se inclinó hacia adelante, nos miró con una sonrisa lasciva y dijo en voz baja y ronca: ‘¡Bésala!’“, agregó. El pequeño insistió: “Vamos… bésala… bésala… ¿Por qué no la besas?”. Después regresó con su familia al otro lado del restaurante. Clements describe el momento como “un incidente curioso y tal vez no digno de mención, excepto porque sirvió de inspiración para la secuencia de ‘Kiss the Girl’”. Quien haya visto la película reconocerá de inmediato el paralelo: Sebastián, el cangrejo, adopta exactamente ese rol de celestino cuando susurra a Eric que bese a Ariel durante un paseo en barca. La canción, compuesta por Alan Menken con letra de Howard Ashman, obtuvo una nominación al Óscar a mejor canción original en 1990, aunque perdió ante “Under the Sea”, otro tema del mismo filme. La cita continuó, pero el romance no sobrevivió El codirector admite que tuvo “algunas citas más” con la mujer a pesar del “comienzo incómodo”, pero la relación terminó. Clements conoció a su esposa, Tami, en 1984, y se casaron cinco años después, el mismo año en que La Sirenita llegó a las salas de cine. “De vez en cuando, hay un momento en que algo de tu vida real se conecta con otra cosa”, explicó el cineasta a People sobre cómo aquel episodio alimentó el éxito de Disney de 1989, una película que recaudó 184 millones de dólares en todo el mundo y marcó el inicio de lo que la industria bautizó como el Renacimiento de Disney. Úrsula intentó envenenar a Tritón, según una escena eliminada Las memorias de Clements no se limitan a la anécdota de la cafetería. El libro detalla escenas que quedaron fuera del montaje final, entre ellas un diálogo que habría explicado el conflicto entre Úrsula y el rey Tritón. En esa secuencia descartada, la bruja del mar, envuelta en su caparazón, acaricia el cabello de Ariel con un tentáculo mientras se queja de su destierro: “¿Así es como se peinan en el palacio hoy en día? Claro que no lo sé… ¡Tu querido padre me ha desterrado para siempre! ¿Y por qué? ¿Por qué era ambiciosa? ¿Por qué hice unos cuantos intentos patéticos de mejorar mi posición social?”. Ariel responde con firmeza: “Intentaste envenenar a mi padre”. En versiones previas del guion, Úrsula era incluso la hermana de Tritón, un detalle que finalmente se redujo a “breves alusiones a un pasado conflictivo” entre ambos. La escena del envenenamiento cayó por la presión de acortar la duración del filme. “Siempre hay presión con la duración. Hubo un momento en que escuchábamos: ‘Tenemos que cortar tres minutos’, y no cortamos tres minutos, pero cortamos quizás un minuto y medio”, contó Clements a People. El director lamenta esa decisión en particular: “Si pudiera volver atrás, lo habría dejado o lo habría vuelto a incluir, porque creo que era información que la gente podría querer saber”. También elogió el trabajo de la actriz Pat Carroll, fallecida en 2022, quien dio voz a Úrsula: “Hizo un trabajo excelente con los diálogos”. Ariel sí escribió una carta a Eric en el borrador original Otra revelación del libro aborda un debate recurrente entre los seguidores del filme: si Ariel sabe escribir —firma con su nombre el contrato de Úrsula—, ¿por qué no le escribe una nota a Eric para explicarle su situación? Clements confirmó a People que, en el tratamiento inicial de dos páginas que presentó a los entonces directivos de Disney, Jeffrey Katzenberg y Michael Eisner, esa escena existía. “En ese guion, ella intenta escribirle una carta a Eric, pero la bruja le impide verla”, explicó el cineasta, que conserva aquel documento enmarcado en su casa. La línea argumental desapareció a medida que la historia evolucionó. Para la versión final, Clements ofrece una lectura alternativa: aunque el público ve a Ariel escribir su nombre en lo que parece inglés, “quizás escribió algo en escritura de sirena” y los creadores simplemente lo representaron de forma comprensible para los espectadores. “Siempre se puede encontrar una explicación si uno se lo piensa lo suficiente”, añadió. Un libro con 45 años de secretos de Disney Making Disney Magic… from a Mermaid to Moana abarca las cuatro décadas y media de Clements en Walt Disney Animation Studios, desde su participación como animador en Los rescatadores (1977) hasta la dirección de Moana (2016). El volumen, de 496 páginas, incluye más de 1.000 piezas de arte de archivo y fotografías a todo color. Junto a su habitual compañero creativo John Musker, Clements forjó una de las duplas más prolíficas de la animación: además de La Sirenita, ambos codirigieron Aladdin (1992) —la primera película animada en superar los 200 millones de dólares en taquilla doméstica—, Hércules (1997), El planeta del tesoro (2002), Tiana y el sapo (2009) y Moana (2016). Su trabajo en La Sirenita le valió al filme tres nominaciones al Óscar, incluidos dos premios de la Academia para Menken y Ashman por mejor banda sonora original y mejor canción. El libro, presentado por Clements en un panel del evento D23 en Anaheim en agosto de 2026, ya se encuentra disponible en todas las librerías.





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